martes, 16 de agosto de 2022

INDIVIDUALISMOS OCULTOS EN TRABAJOS DE EQUIPO

INDIVIDUALISMOS OCULTOS EN TRABAJOS DE EQUIPO

Arq. Enrique Adolfo Simmonds Barrios, MSc.

Docente de Taller de Arquitectura 1 (Arquitectura)

Bogotá; Julio 16/2022.

 

En todo programa de estudio es común ver que, dentro de las actividades planteadas por los docentes, haya algunas que deban ser ejecutadas y presentadas por un equipo de personas. Este tipo de actividades promueve el trabajo que lleva un fin común o colectivo, las mejores cualidades de cada integrante se van reflejando en determinado proyecto, fomenta la comunicación eficaz, favorece el aporte de ideas, entre otras. Sin embargo, y a modo de paréntesis, siempre es propicio hacer la apropiada diferenciación entre un grupo y un equipo. El portal Aprendizaciones[1] ofrece una oportuna información que puede ser relevante en el asunto:



Representación gráfica de un grupo y un equipo[2]

Fuente: Simmonds (2022)



GRUPO

EQUIPO

1.      Actitud pasiva frente al conjunto.

1.      Contribución alta y proactividad.

2.      Individualismo

2.      Interdependencia.

3.      La confianza es accesoria.

3.      La confianza es un pilar fundamental.

4.      Se compite y se busca destacar.

4.      Se coopera y se busca pertenecer.

5.      Los conflictos se evitan para proteger el grupo.

5.      Los conflictos se enfrentan y se resuelven para que el equipo crezca sólido.

6.      Se limita la aportación de ideas y la crítica.

6.      Se potencia la aportación de talento, ideas y sugerencias de mejora.

7.      El foco está en no perder.

7.      El foco está en aprender, ganar y crecer.

 

Asimismo, Barreiro y Martínez (2020)[3], afirman que el ser humano es un ser que, para subsistir y desarrollarse, necesita de sus congéneres y que a la hora de convivir éstos forman agrupaciones de individuos que les permiten desarrollar mejor ciertas actividades productivas. En este sentido, dichos autores plantean otro grupo de diferencias que podrían complementar lo anteriormente expuesto:

GRUPO

EQUIPO

1.      Los objetivos vienen desde la organización.

1.      Los objetivos son propiedad del equipo.

2.      Existe un reparto de tareas.

2.      Existe un reparto flexible e intercambiables de tareas.

3.      Se mide los resultados de la organización.

3.      Se mide los resultados del trabajo colectivo.

4.      Prima el cumplimiento de normas.

4.      Ambiente de confianza.

5.      Identificación con la organización.

5.      Identificación con el equipo.

6.      Los Valores son los de la organización.

6.      Valores compartidos, propios del equipo.

7.      Hay un líder formal.

7.      El liderazgo es un rol de la estructura.

8.      La información la administra el líder.

8.      La información está a disposición de todos.

9.      Normas organizativas.

9.      Normas aceptadas y exigidas por todos.

En este orden de ideas, y a pesar del constante refuerzo al alumnado acerca de lo que es más recomendado en cada equipo de trabajo, aún se siguen apreciando en ellos una mentalidad de trabajo en grupo, donde se les observa poco conectados o interrelacionadas para la ejecución de un proyecto común. Podría especularse en este punto que, después del período inicial de conocimiento personal, comienza a ver cierto choque de personalidades y formas de ser, donde se presume se desea reafirmar algún poderío de uno (o ciertas personas del equipo) sobre el resto. Adicional a esto, el portal IMF (2022)[4] afirma que otros factores que influyen en que los integrantes no se comporten como un equipo podrían ser que éstos no se sienten cómodos ante los otros o ante la actividad a realizar, probablemente porque existan diferencia de intereses en un trabajo. También, se estaría ante la presencia de un mal liderazgo, lo que comenzaría a generar conflictos e inconvenientes entre el grupo de personas.

 

Por otro lado, al final de cada proyecto es cada vez más común escuchar que han existido cierto grupo de personas que se han desentendido de las diversas actividades y que su aporte en el mismo fue prácticamente inexistente; es decir, comienzan a salir a la luz los individualismos siempre presentes, pero que se intentaron ocultar mientras se ejecutaban trabajos concretos. Entonces, y a raíz de la experiencia, se podrían generar los siguientes cuestionamientos asociados al tema: ¿Será que la capacidad del verdadero y real trabajo en equipo no es algo que esté hecho para todas las personas o para todas las carreras? ¿Podría ser posible que en la etapa formativa previa al pregrado universitario no se fomente este tipo de capacidad en el alumnado? ¿Puede llegar a primar más el pensamiento individual (y a veces egoísta) de una persona (o grupo de personas) sobre el colectivo en el desarrollo de una actividad común? Probablemente muchos docentes tengan una aproximación a las respuestas de estas preguntas, o hasta ya tengan sus propias teorías que les ayuden a explicar dichos comportamientos.

 

Sin embargo, los profesores, en especial aquellos dedicados a la formación universitaria, dentro de sus actividades académicas el componente de trabajo en equipo debería estar presente, aunque sea en una pequeña proporción, puesto que esta es una de las más valoradas capacidades que las empresas desean tengan sus colaboradores, ya que esto estará directamente proporcional a la productividad. Esto es reafirmado por distintos entes a nivel nacional o internacional (ver las siguientes imágenes).

 



Habilidades más valoradas por las empresas[5]

Fuente: Escuela de Negocios y Dirección. Universidad Europea Miguel de Cervantes (2018)

 




Las “soft skills” más demandadas por las empresas[6]

Fuente: Diario La Vanguardia (2021)

 

A modo de cierre, se puede decir que lo expuesto reafirma la necesidad del aprendizaje y desarrollo de la capacidad de trabajo en equipo dentro del alumnado en formación, ya que, además de ser una gran cualidad profesional, ésta tendrá también una gran influencia como cualidad personal. Dentro de grupo del grupo de técnicas metodológicas a implementar en un curso las de trabajo en equipo debería tener su grado de importancia, al menos, una vez. Éstas no deben verse como un capricho docente o facilismo en la educación, sino como una manera valiosa de elevar la calidad profesional de los egresados.



[1] Aprendizaciones (2018). 7 Diferencias entre Grupo y Equipo. Aprendizaciones: Conversaciones sobre el aprendizaje en las organizaciones. Disponible en: https://nubo.com.ve/aprendizaciones/2018/06/02/7-diferencias-entre-un-grupo-y-un-equipo/ (Consulta: 16/07/2022).

[2] Simmonds B., Enrique (2022). Representación gráfica de un grupo y un equipo. Imagen de elaboración propia.

[3] Barreiro G., Santiago. Martínez S. M. Pilar (2020). Diferencias entre grupo y equipo de trabajo. Portal Psicología Online. Disponible en: https://www.psicologia-online.com/diferencias-entre-grupo-y-equipo-de-trabajo-5376.html (Consulta: 16/07/2022).

[4] IMF (2022). Ventanas y Desventajas del Trabajo en Equipo. IMF Blog de Recursos Humanos. Disponible en: https://blogs.imf-formacion.com/blog/recursos-humanos/gestion-del-talento/ventajas-y-desventajas-del-trabajo-en-equipo/ (Consulta: 16/07/2022).

[5] Navarro, Nilton (2018). Las 10 Habilidades más valoradas por las Empresas. Escuela de Negocios y Dirección. Universidad Europea Miguel de Cervantes. Business Review. Disponible en: https://www.escueladenegociosydireccion.com/revista/business/rr-hh/las-habilidades-mas-valoradas-por-las-empresas/ (Consulta: 16/07/2022).

[6] Martí, Gemma (2021). Las Empresas Buscan Trabajadores con Capacidad de Aprender. Diario La Vanguardia. Sección Vida. Disponible en: https://www.lavanguardia.com/vida/20211123/7881649/empresas-buscan-trabajadores-capacidad-aprender-brl.html (Consulta: 16/07/2022).

sábado, 16 de julio de 2022

INDIVIDUALISMOS OCULTOS EN TRABAJOS DE EQUIPO

INDIVIDUALISMOS OCULTOS EN TRABAJOS DE EQUIPO

Arq. Enrique Adolfo Simmonds Barrios, MSc.

Docente de Taller de Arquitectura 1 (Arquitectura)

Bogotá; Julio 16/2022.

 


En todo programa de estudio es común ver que, dentro de las actividades planteadas por los docentes, haya algunas que deban ser ejecutadas y presentadas por un equipo de personas. Este tipo de actividades promueve el trabajo que lleva un fin común o colectivo, las mejores cualidades de cada integrante se van reflejando en determinado proyecto, fomenta la comunicación eficaz, favorece el aporte de ideas, entre otras. Sin embargo, y a modo de paréntesis, siempre es propicio hacer la apropiada diferenciación entre un grupo y un equipo. El portal Aprendizaciones[1] ofrece una oportuna información que puede ser relevante en el asunto:

 

Representación gráfica de un grupo y un equipo[2]

Fuente: Simmonds (2022)

GRUPO

EQUIPO

1.    Actitud pasiva frente al conjunto.

1.    Contribución alta y proactividad.

2.    Individualismo

2.    Interdependencia.

3.    La confianza es accesoria.

3.    La confianza es un pilar fundamental.

4.    Se compite y se busca destacar.

4.    Se coopera y se busca pertenecer.

5.    Los conflictos se evitan para proteger el grupo.

5.    Los conflictos se enfrentan y se resuelven para que el equipo crezca sólido.

6.    Se limita la aportación de ideas y la crítica.

6.    Se potencia la aportación de talento, ideas y sugerencias de mejora.

7.    El foco está en no perder.

7.    El foco está en aprender, ganar y crecer.

 

Asimismo, Barreiro y Martínez (2020)[3], afirman que el ser humano es un ser que, para subsistir y desarrollarse, necesita de sus congéneres y que a la hora de convivir éstos forman agrupaciones de individuos que les permiten desarrollar mejor ciertas actividades productivas. En este sentido, dichos autores plantean otro grupo de diferencias que podrían complementar lo anteriormente expuesto:

GRUPO

EQUIPO

1.    Los objetivos vienen desde la organización.

1.    Los objetivos son propiedad del equipo.

2.    Existe un reparto de tareas.

2.    Existe un reparto flexible e intercambiables de tareas.

3.    Se mide los resultados de la organización.

3.    Se mide los resultados del trabajo colectivo.

4.    Prima el cumplimiento de normas.

4.    Ambiente de confianza.

5.    Identificación con la organización.

5.    Identificación con el equipo.

6.    Los Valores son los de la organización.

6.    Valores compartidos, propios del equipo.

7.    Hay un líder formal.

7.    El liderazgo es un rol de la estructura.

8.    La información la administra el líder.

8.    La información está a disposición de todos.

9.    Normas organizativas.

9.    Normas aceptadas y exigidas por todos.

En este orden de ideas, y a pesar del constante refuerzo al alumnado acerca de lo que es más recomendado en cada equipo de trabajo, aún se siguen apreciando en ellos una mentalidad de trabajo en grupo, donde se les observa poco conectados o interrelacionadas para la ejecución de un proyecto común. Podría especularse en este punto que, después del período inicial de conocimiento personal, comienza a ver cierto choque de personalidades y formas de ser, donde se presume se desea reafirmar algún poderío de uno (o ciertas personas del equipo) sobre el resto. Adicional a esto, el portal IMF (2022)[4] afirma que otros factores que influyen en que los integrantes no se comporten como un equipo podrían ser que éstos no se sienten cómodos ante los otros o ante la actividad a realizar, probablemente porque existan diferencia de intereses en un trabajo. También, se estaría ante la presencia de un mal liderazgo, lo que comenzaría a generar conflictos e inconvenientes entre el grupo de personas.

 

Por otro lado, al final de cada proyecto es cada vez más común escuchar que han existido cierto grupo de personas que se han desentendido de las diversas actividades y que su aporte en el mismo fue prácticamente inexistente; es decir, comienzan a salir a la luz los individualismos siempre presentes, pero que se intentaron ocultar mientras se ejecutaban trabajos concretos. Entonces, y a raíz de la experiencia, se podrían generar los siguientes cuestionamientos asociados al tema: ¿Será que la capacidad del verdadero y real trabajo en equipo no es algo que esté hecho para todas las personas o para todas las carreras? ¿Podría ser posible que en la etapa formativa previa al pregrado universitario no se fomente este tipo de capacidad en el alumnado? ¿Puede llegar a primar más el pensamiento individual (y a veces egoísta) de una persona (o grupo de personas) sobre el colectivo en el desarrollo de una actividad común? Probablemente muchos docentes tengan una aproximación a las respuestas de estas preguntas, o hasta ya tengan sus propias teorías que les ayuden a explicar dichos comportamientos.

 

Sin embargo, los profesores, en especial aquellos dedicados a la formación universitaria, dentro de sus actividades académicas el componente de trabajo en equipo debería estar presente, aunque sea en una pequeña proporción, puesto que esta es una de las más valoradas capacidades que las empresas desean tengan sus colaboradores, ya que esto estará directamente proporcional a la productividad. Esto es reafirmado por distintos entes a nivel nacional o internacional (ver las siguientes imágenes).

 

Habilidades más valoradas por las empresas[5]

Fuente: Escuela de Negocios y Dirección. Universidad Europea Miguel de Cervantes (2018)


 

Las “soft skills” más demandadas por las empresas[6]

Fuente: Diario La Vanguardia (2021)

 

A modo de cierre, se puede decir que lo expuesto reafirma la necesidad del aprendizaje y desarrollo de la capacidad de trabajo en equipo dentro del alumnado en formación, ya que, además de ser una gran cualidad profesional, ésta tendrá también una gran influencia como cualidad personal. Dentro de grupo del grupo de técnicas metodológicas a implementar en un curso las de trabajo en equipo debería tener su grado de importancia, al menos, una vez. Éstas no deben verse como un capricho docente o facilismo en la educación, sino como una manera valiosa de elevar la calidad profesional de los egresados.



[1] Aprendizaciones (2018). 7 Diferencias entre Grupo y Equipo. Aprendizaciones: Conversaciones sobre el aprendizaje en las organizaciones. Disponible en: https://nubo.com.ve/aprendizaciones/2018/06/02/7-diferencias-entre-un-grupo-y-un-equipo/ (Consulta: 16/07/2022).

[2] Simmonds B., Enrique (2022). Representación gráfica de un grupo y un equipo. Imagen de elaboración propia.

[3] Barreiro G., Santiago. Martínez S. M. Pilar (2020). Diferencias entre grupo y equipo de trabajo. Portal Psicología Online. Disponible en: https://www.psicologia-online.com/diferencias-entre-grupo-y-equipo-de-trabajo-5376.html (Consulta: 16/07/2022).

[4] IMF (2022). Ventanas y Desventajas del Trabajo en Equipo. IMF Blog de Recursos Humanos. Disponible en: https://blogs.imf-formacion.com/blog/recursos-humanos/gestion-del-talento/ventajas-y-desventajas-del-trabajo-en-equipo/ (Consulta: 16/07/2022).

[5] Navarro, Nilton (2018). Las 10 Habilidades más valoradas por las Empresas. Escuela de Negocios y Dirección. Universidad Europea Miguel de Cervantes. Business Review. Disponible en: https://www.escueladenegociosydireccion.com/revista/business/rr-hh/las-habilidades-mas-valoradas-por-las-empresas/ (Consulta: 16/07/2022).

[6] Martí, Gemma (2021). Las Empresas Buscan Trabajadores con Capacidad de Aprender. Diario La Vanguardia. Sección Vida. Disponible en: https://www.lavanguardia.com/vida/20211123/7881649/empresas-buscan-trabajadores-capacidad-aprender-brl.html (Consulta: 16/07/2022).

viernes, 6 de mayo de 2022

IMPORTANCIA DE LA PERTINENCIA DE CONTENIDOS EDUCATIVOS EN LOS PRIMEROS SEMESTRES DE UNA CARRERA

IMPORTANCIA DE LA PERTINENCIA DE CONTENIDOS EDUCATIVOS EN LOS PRIMEROS SEMESTRES DE UNA CARRERA

Arq. Enrique Adolfo Simmonds Barrios, MSc.

Docente de Introducción a la Arquitectura (Arquitectura)

Bogotá; Mayo 06/2022.

 

Algunas instituciones universitarias dentro de su pensum académico cuentan con algún curso propedéutico previo al curso del primer semestre o módulo, que permita a los estudiantes irse formando un panorama completo de lo que es y será la carrera a estudiar. Otra finalidad de este curso es también poder consolidar ciertos conocimientos, destrezas, habilidades que tienen éstos antes del inicio de su formación universitaria y que es deseable que ellos manejen.

 

En este sentido, cuando la institución educativa no cuenta con este tipo de curso introductorio, dentro de su pensum, en sus materias iniciales deben brindar estos contenidos que le permitan cumplir con la función comentada previamente. Este tipo de materias podría tener la analogía de “el tráiler de la película”; es decir, que estas materias deberían captar la atención y curiosidad, y cautivar a los estudiantes, si el plan es mantenerlos en esta carrera.

 

Asimismo, el docente, dentro de su experiencia, carisma, vocación y conocimientos, va avanzando en las sesiones de aprendizaje compartiendo con dichos estudiantes toda la temática perteneciente al curso, propiciando la participación activa, el trabajo en equipo, el análisis, las opiniones fundamentadas, en cada uno de los protagonistas del encuentro. Éste [el docente] irá encausando cada una de las intervenciones y actividades realizadas por los aprendices, siempre dentro del marco del propósito pedagógico o educativo.

 


Pero, ¿Qué ocurriría cuando los contenidos, los materiales de estudio, la orientación docente se desvía de dichos propósitos pedagógicos o educativos? Posiblemente, los estudiantes comiencen a perder la motivación e interés iniciales, que los movieron a inscribirse en determinada carrera universitaria; en otras palabras, podrían considerar la poca pertinencia dentro de dicha carrera.

 

En este orden de ideas, según Malagón Plata (2009)[1], el enfoque, organización y orientación que presente un programa curricular (pensum) pueden brindar en el estudiante una mejor forma de conexión con su entorno laboral real conocido y, al mismo tiempo, habría una mejor disposición para considerar que las materias [de la carrera] que está comenzando a estudiar tienen una mayor pertinencia social y aplicabilidad.

 


Finalmente, y de acuerdo con Cruz Díaz y Cuadra Baquedano (2017)[2], los materiales didácticos son de gran valor dentro del proceso educativo, ya que en la medida en el que el estudiante se va identificando y apropiando con ellos, facilitará la comprensión y aprehensión de los contenidos del curso. Es por ello que en el docente recae una gran responsabilidad en el proceso de enamoramiento inicial del estudiante en la carrera; es decir, en la forma en cómo se presenta “el tráiler de la película”.



[1] Malagón Plata, Luis Alberto (2009). LA PERTINENCIA CURRICULAR: UN ESTUDIO EN TRES PROGRAMAS UNIVERSITARIOS. Revista Educ.Educ., Abril 2009, Volumen 12, Número 1, Páginas 11-27. Disponible en: http://www.scielo.org.co/pdf/eded/v12n1/v12n1a03.pdf (Consulta: 06-Mayo-2022).

[2] Cruz Díaz, Rocío; Cuadra Baquedano, Nora (2019). ANÁLISIS DEL DESEMPEÑO LABORAL DE LOS GRADUADOS UNIVERSITARIOS DESDE SU PROPIA PERSPECTIVA. ESTUDIOS EN LENGUA Y LITERATURA HISPÁNICAS DE LA FACULTAD DE EDUCACIÓN E IDIOMAS DE LA UNAM-MANAGUA. Revista Electrónica Torreón Universitario. Año 6, Número15, Página 59-74. Febrero - Mayo 2017. Disponible en: https://www.researchgate.net/figure/Figura-2-Pertinencia-de-los-materiales-didacticos-Elaboracion-propia-Item-2-Los_fig2_322210977 (Consulta: 06-Mayo-2022).

martes, 3 de mayo de 2022

APRENDIZAJE COOPERATIVO EN EL AULA UNIVERSITARIA

 APRENDIZAJE COOPERATIVO EN EL AULA UNIVERSITARIA

Arq. Enrique Adolfo Simmonds Barrios, MSc.

Docente de Dibujo y Diseño por Computador (Ing. Industrial)

Bogotá; Mayo 03/2022.

 

Dentro del proceso formativo en un entorno universitario es común enfatizar en los estudiantes el papel que juega dicho entorno y su relación con el ambiente laboral. En muchas situaciones en común encontrar con aprendices que, dentro de actividades educativas, son más dados a realizar tales tareas de manera personal o individual, y otros, a ejecutarlas en equipos. Sin embargo, es importante reconocer que, en entornos laborales, en gran parte de estos escenarios, todos los profesionales interactúan con otros en pro de alcanzar determinados proyectos.

 


En este sentido, se podría entonces traer a colación un término que es bastante aplicado en los entornos educativos universitarios: aprendizaje cooperativo. A este respecto, Díaz Bariga y Hernández Rojas (2010)[1], comentan que la cooperación consiste en trabajar juntos para alcanzar objetivos comunes, ya que los estudiantes buscan obtener resultados que sean de beneficio para todos.

 

Asimismo, los mismos autores afirman que los equipos trabajan de forma conjunta, ardua y responsable hasta llegar a completar las actividades con éxito, dando a entender que el esfuerzo de cada integrante es tan valioso como el del resto si se busca la excelencia en un producto determinado. Un escenario bastante similar a lo encontrado en los entornos laborales a los cuales todo profesional suele enfrentarse.

 

Adicionalmente, Jhonson, Jhonson y Holubec (1999)[2], sostienen que la participación directa de cada uno de los involucrados es crucial en las tareas a realizar. Citando una analogía de los autores con un juego de béisbol, los estudiantes no pueden asistir al encuentro y quedarse como simples espectadores de lo que está ocurriendo; deben involucrarse activamente para conseguir los resultados esperados.

 


En este orden de ideas, Díaz Bariga y Hernández Rojas comentan que el uso de este tipo actividades dentro del aula puede arrojar grandes beneficios y efectos positivos en el alumnado y su rendimiento académico, como los siguientes:

·         Aumento de rendimiento académico, mediante la adquisición, retención y transferencia de conocimientos.

·         Mejores relaciones socioafectivas, incrementando su respeto mutuo, solidaridad en cada uno de los integrantes.

·         Conformación de grupos de trabajo reducidos (entre 5 a 6 personas) para lograr mejores productos de aprendizaje. Según los autores, en la medida que se aumentaba el número de integrantes, su rendimiento era menor.

 

Aunado a lo anterior, los mismos autores anteriormente citados exponen unos componentes básicos del aprendizaje cooperativo, tales como:

·         Interdependencia positiva.

·         Interacción promocional cara a cara.

·         Responsabilidad y valoración personal.

·         Habilidades interpersonales y de manejo de grupos pequeños.

·         Procesamiento en grupos.

 

A modo de síntesis, el aprendizaje cooperativo en el aula es una metodología que se ha podido observar cómo otorga un alto grado compenetración entre los involucrados en aras de obtener el éxito educativo en una producción determinada, donde cada uno de ellos funciona a manera de engrane de un reloj: si alguna de esas piezas no funciona de manera correcta, difícilmente el resultado sea el esperado. Aquí el rol del docente también tiene una gran influencia y también, como lo afirman Jhonson, Jhonson y Holubec, es multifacético. Será uno de los primeros en tomar decisiones antes de abordar la enseñanza, deberá mantener un seguimiento y monitoreo constante en el desarrollo de sus actividades, debe supervisar el trabajo de los equipos, evaluar el nivel de aprendizaje y también, el velar porque todos esos componentes de este tipo de aprendizaje se llevan a cabo apropiadamente.



[1] Díaz Barriga, Frida; Hernández Rojas, Gerardo (2010). ESTRATEGIAS DOCENTES PARA UN APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO: UNA INTERPRETACIÓN CONSTRUCTIVISTA. 3ra Edición. McGraw Hill. México.

[2] Jhonson, David W.; Jhonson, Roger T.; Holubec, Edythe J. (1999). EL APRENDIZAJE COOPERATIVO EN AULA (COOPERATIVE LEARNING IN THE CLASSROOM). Editorial Paidós SAICF. Buenos Aires. Disponible en: https://www.ucm.es/data/cont/docs/1626-2019-03-15-JOHNSON%20El%20aprendizaje%20cooperativo%20en%20el%20aula.pdf (Consulta: 03-Mayo-2022).

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